ARUN es una meditación a través del tacto.
Durante la sesión de Arun y conjuntamente con el masaje el terapeuta comparte además con el paciente el ahora, el eterno presente, que es irrepetible. No intentamos cambiar nada porque cuando tocamos o somos tocados con la meditación, expresamos la perfección de la vida. Hacemos del tacto, del tocar la belleza, damos a la persona la posibilidad de descubrir la belleza de la observación interna, la mirada que descubre la percepción del momento presente, de sentirse a si mismos y de sentir nuestra presencia incondicional, de algo que llega a ser liberador para la persona. Es el tocar en meditación lo que realmente sana y nutre con amor y conciencia a todas y cada una de las funciones del campo electromagnético que todos somos, que todos formamos.
Durante la sesión puedes permitirte la relajación (debes relajarte). Simplemente observas sin hacer en realidad ningún esfuerzo, todo sucede con naturalidad.
Simplemente mira tu mundo interior, los pensamientos que se mueven, flotan, los deseos que aparecen y se van. Observa el colorido mundo de los sueños que hay en tu interior, simplemente observa. Habrá una enorme paz y un profundo silencio. |