Incapacidad de soportar o aceptar alguna cosa, de admitir como buenas ideas u opiniones diferentes a las propias, demostrar desacuerdo por algo de forma implacable. Todas las formas de intolerancia se forman a través de situaciones vividas en las que un acuerdo o desacuerdo propio o ajeno deja su sello a modo de anclaje, al vivir una situación donde de características parecidas o similares, se aplica automáticamente la ley interna de la tolerancia.
Al buscar en la niñez o en vidas anteriores las situaciones que dieron lugar a este tipo de anclaje, asimilarlas, procesarlas, y eliminarlas de nuestro consciente, se da lugar a una curación. |